ugg con cuña La escalofriante devastación de Venezuela

La echoner del barato deme dos parece una caricatura sangrienta. El sue de una noche de verano. El salario m del venezolano, que en mayo de 2012, hace tan solo 5 a alcanzaba la cifra de 295 d en mayo de este a 2017, medido en d a la tasa del mercado paralelo, solo alcanza los 36 d mensuales. Un trabajador venezolano, en la tierra del oro y los diamantes, el uranio y el petr gana en promedio 1 d diario. Una ca de 88%, en el mundo. Los efectos nutricionales son pavorosos. Los efectos del descenso en calidad alimentaria de vida son dignos de las peores tragedias africanas. As lo se el economista venezolano y prestigioso profesor de la Universidad de Harvard Ricardo Hausmann, de quien recojo estas espeluznantes cifras: en t de la calor m barata disponible, el sueldo m cay de 52.854 calor diarias a solo 7.005 durante el mismo periodo, una disminuci de 86,7% e insuficiente para alimentar a una familia de 5 personas, suponiendo que todo el ingreso se destine a comprar la calor m barata. Con su sueldo m los venezolanos pueden adquirir menos de un quinto de los alimentos que los colombianos, tradicionalmente m pobres, pueden comprar con el suyo t macroecon la guerra contra Venezuela librada por Hugo Ch su sucesor, Nicol Maduro y su jefe de armas, Vladimir Padrino, todos ellos al servicio de la tiran cubana, son sencillamente espeluznantes: Venezuela es el pa m endeudado del mundo y la contracci de su producto interno bruto y de su ingreso per capita solo puede ser comparado con los de los pa m pobres y subdesarrollados de la tierra, asolados por espantosos conflictos b tribales o desastres naturales sin parang Es preciso escucharlo en la voz de uno de nuestros m brillantes economistas para mirar por sobre los cantos de sirena electorales y el patol adormecimiento y catalepsia de las para ver la tragedia cara a cara y asombrarse de la irresponsable liviandad con la que el secretario general de Acci Democr habla de las elecciones presidenciales de un futuro eventual como si estuvi en Suiza, ante un cl mal gobierno y no ante una tragedia colosal, posiblemente la peor que haya vivido un pa en la historia de Am Latina, y nos sobrara el tiempo para detener el desangramiento de la Rep indicador que m se usa para comparar recesiones es el PIB. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, en 2017 el PIB de Venezuela se encuentra en 35% por debajo de los niveles de 2013, o en 40% en t per c Esta contracci es significativamente m aguda que la de la Gran Depresi de 1929 1933 en Estados Unidos, cuando se calcula que su PIB per c cay 28%. Es levemente m alta que el declive de Rusia (1990 1994), Cuba (1989 1993) y Albania (1989 1993), pero menor que la sufrida en ese mismo per en otros antiguos Estados sovi como Georgia, Tayikist Azerbaiy Armenia y Ucrania, o en pa devastados por guerras como Liberia (1993), Libia (2011), Ruanda (1994), Ir (1981) y, m recientemente, el Sud del Sur.

de otro modo, la cat econ de Venezuela eclipsa cualquier otra de la historia de Estados Unidos, Europa occidental o el resto de Am Latina todos estos datos solo fueran datos cient t o acad a lo sumo dignos de ocupar p y p de la prensa econ del mundo y sorprender a los especialistas en la materia, estar en el abstracto de las ciencias sociales. El problema radica en que estos datos son la quintaesencia, viva y palpitante, de una realidad real y se expresan m temprano que tarde en las vidas concretas de quienes sirven de cobayas de experimentaci a un proyecto de devastaci masiva y aniquilaci colectiva solo comparable al que hambreara, gaseara, fusilara e hiciera desaparecer a millones de seres vivos madres, hijos, familias enteras bajo las del comunismo estalinista sovi el mao chino o en el de los jemeres rojos camboyanos y su l Pol Pot, en el comunista de Fidel Castro, Ra su hermano y el argentino Ernesto Guevara, pronto a cumplir los cincuenta a de haber sido aprehendido y fusilado. En suma: en todos los experimentos por implantar el comunismo sovi en el mundo.

pobreza aument de 48% en 2014 a 82% en 2016, seg un estudio realizado por las 3 universidades venezolanas de mayor prestigio. En este mismo estudio se descubri que 74% de los venezolanos hab bajado un promedio de 8,6 kilos de peso de manera involuntaria. El Observatorio Venezolano de la Salud informa que en 2016 la mortalidad de los pacientes internados se multiplic por 10, y que la muerte de reci nacidos en hospitales se multiplic por 100. No obstante, el gobierno de Nicol Maduro repetidamente ha rechazado ofertas de asistencia humanitaria hechos, no palabras. Desgraciados aquellos que los sufren. Malditos aquellos que se niegan a enfrentarlos con coraje y virilidad. Que la maldici caiga para siempre sobre los culpables.
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