botas ugg precios El submarino republicano que desapareció misteriosamente en la Guerra Civil y otros desastres navales de la historia

Es NoticiaDisturbios Lavapi directoPuigdemontPensionesYoutubeStephen HawkingRusiaDiana QuerFacebookLista LopeteguiSan Jos D del PadreABCMi perfil Cerrar sesiónEspaaCasa RealMadridSevillaAragónCanariasCastilla y LeónCataluaC. ValencianaGaliciaPaís VascoToledoTransición espaolaInternacionalEconomíaDeclaración de la renta 2017 2018InmobiliarioOpiniónBlogsFe De RatasEl AstrolabioEl SacapuntasDeportesConocerFamiliaMotorGenteSummumCultura OcioPlay CinePlay TelevisiónPlay SeriesEurovisiónHistoriaLibrosMúsicaTeatroArteABC CulturalMuseo ABCTorosMadridEdicionesServiciosABCSevillaHistoriaABCSumarinos republicanos ABCEl submarino republicano que desapareció misteriosamente en la Guerra Civil y otros desastres navales de la historiaEl ARA San Juan no es el único sumergible que se ha esfumado sin dejar rastro. Otros tantos como el Kursk, el K 129 o el castizo B 5 se han perdido en las aguas a lo largo del último sigloManuel P. VillatoroTu correo electr

Su correo electr

Noticias relacionadasHallan un submarino alemán de la I Guerra Mundial en el Mar del NorteYa ha pasado casi una semana desde que se perdió contacto con el submarino argentino ARA San Juan. Nave en la que viajaban 44 tripulantes y que desapareció mientras regresaba a su base, ubicada en el Mar del Plata. Desde entonces, la marina y la fuerza aérea del país han iniciado una misión de rescate sin precedentes. Un operativo similar al que los soviéticos llevaron a cabo en el ao 2000 cuando el sumergible Kursk se perdió en el mar de Barents, y parecido al protagonizado también por parte de la URSS en 1968 cuando el K 129 se esfumó de la faz de la tierra sin informar de ningún problema previamente.

Con todo, la URSS y los Estados Unidos no han sido los únicos que han perdido submarinos en extraas circunstancias a lo largo de la historia. A nivel más castizo, en Espaa tenemos también nuestro particular enigma marítimo: el del B 5. Un sumergible republicano que, en 1936, desapareció en aguas malagueas llevándose consigo la vida de 37 tripulantes. De esta embarcación sólo quedan en la actualidad varias conjeturas sobre las causas que pudieron llevarle al desastre. Siendo las más barajadas las que afirman que fue destruido por un hidroavión nacional o que fue hundido deliberadamente por su capitán partidario del alzamiento militar , para evitar que fuera utilizado por la República.

ndice Top1. Kursk: el coloso sentenciado (2000)2. K 129: la CIA roba un submarino hundido a la URSS (1968)3. B 5: el submarino republicano desaparecido (1936)

1. Kursk: el coloso sentenciado (2000)

Restos del Kurks ABCLa historia del K 141 “Kursk” (en el que fallecieron 118 personas) se remonta a los aos posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Días en los que no pocos científicos nazis, pérfidos para los aliados desde 1939 hasta 1945, se ganaban la sopa vendiendo los secretos tecnológicos de Adolf Hitler a los que poco antes habían sido sus archienemigos.

Si los Estados Unidos sumaron a sus filas a Wernher von Braun (artífice del programa de bombas volantes V2 con los germanos, y del cohete que llevó al hombre a la luna posteriormente), los soviéticos apostaron por reclutar a todos aquellos técnicos (entre ellos, el famoso Hellmuth Walter) capaces de modernizar su vieja flota submarina.

Aunque al final su colaboración no fue tan determinante cómo los bolcheviques hubiesen querido, ya por entonces quedó patente que la URSS andaba más que dispuesta a competir el dominio de los mares a la poderosa Estados Unidos.

Con estos antecedentes, no es de extraar que las dos superpotencias de la Guerra Fría cayesen como buitres sobre los nuevos submarinos movidos por energía nuclear. Una propulsión que, según afirma Víctor San Juan en su obra Titanic y otros grandes naufragios, no necesitaba repostaje de combustible ni suministro de aire saliendo a superficie. Estos silenciosos asesinos fueron cargados hasta los topes de misiles balísticos (SSBN) con el consiguiente riesgo para sus tripulaciones.

Cazar gigantesPosteriormente arribó hasta la URSS un tipo de sumergible que aunó desde los conocimientos nazis, hasta la radioactividad. Todo ello, pasando por el miedo que los almirantes rusos tenían a los míticos portaaviones norteamericanos.

Se acabó por construir un tipo de sumergible expresamente diseado para atacar y destruir a los portaaviones. La novedad es que no pensaban hacerlo con torpedos había que acercarse demasiado sino con misiles balísticos especialmente adaptados a este tipo de blanco, completa el experto.

Así nació el K 141 (Kursk), el que fue llamado La perla de la corona del zar por la prensa de la época. Una exageración, pues lo cierto es que este sumergible de la clase scar no era tan grande como los Typhoon ni tan moderno como los Akulas.

Con todo, y según determina San Juan en su completa obra, este gigante era más que nuevo (fue construido entre 1992 y 1994), sumamente rápido (30 nudos en superficie y 32 en inmersión), duro como una piedra (su casco tenía 8,5 milímetros de espesor) y contaba con un armamento temible formado 24 lanzadores de misiles de diferentes tipos y cuatro tubos lanzatorpedos. Era,
ugg outlet online españa El submarino republicano que desapareció misteriosamente en la Guerra Civil y otros desastres navales de la historia
en definitiva, un almacén de explosivos submarino.

Estaba a la vanguardia de la defensa rusa. Funcionaba con dos reactores nucleares, medía 150 metros de eslora, tenía la altura de un edificio de seis pisos, y un tamao superior al doble de un avión jumbo, explica la cadena National Geograpich en su reportaje El desastre del submarino nuclear Kursk.

El desastreA los mandos del capitán Lyachin (uno de los más experimentados de la marina), el Kursk salió de puerto el 10 de agosto del 2000 para participar en unas maniobras militares en el mar de Barents junto a otros sumergibles.

Sus órdenes eran, concretamente, simular el ataque a un convoy enemigo formado por varios buques de la URSS. Y su objetivo en el periscopio, el Pedro el Grande, insignia de la Flota del Norte.

El día 12 de agosto nada parecía ir mal. De hecho, antes de aquella maana nuestro coloso ya había lanzado sin mayor problemas un misil Granit de prácticas.

Sin embargo, todo cambió cuando el reloj estaba a punto de marcar el mediodía. A las 11:27 de la maana (cuando el submarino iba a lanzar el primer torpedo contra la falsa escuadra enemiga) una brutal explosión sacudió su compartimento de proa.

Como no estaba cerrada la puerta estanca de la sala de torpedos, la onda expansiva afectó los dos primeros compartimentos, matando instantáneamente a todos los presentes, seala San Juan en su obra. El capitán ordenó subir a superficie a toda velocidad, pero nadie le respondió.

Para desgracia del coloso soviético (que podría haber resistido esta detonación) un nuevo desastre se cernió sobre él. Aproximadamente a los dos minutos hubo otra explosión mucho más fuerte, que destruyó toda la proa del submarino y lo echó a pique en 108 metros de profundidad, aade el experto.

El sistema eléctrico falló y un tercio del casco se anegó. No había salvación. En esa situación, y para evitar que la nave se convierta en una gigantesca bomba radioactiva, desde la sala de control se apagaron los reactores nucleares.

El desastre fue inevitable. Cuando chocó contra el lecho marino, tan solo quedaban unos pocos marinos en el compartimento 9. En esa situación, uno de los oficiales (Dmitri Kolésnikov) tomó el mando de la situación y comenzó a anotar los nombres de los supervivientes.

Posteriormente, cuando se recuperó su cadáver, fue encontrada una nota en su uniforme en la que narraba los últimos momentos de los 23 tripulantes que habían sobrevivido a las explosiones. Todo ello, acompaado de un mensaje para su mujer: Está muy oscuro para escribir, pero lo intentaré con el tacto. Parece que no tenemos posibilidades, tal vez el 10 o el 20%. Saludos para todos No hay que desesperarse.

Esta es la teoría oficial de lo que ocurrió, Con todo,
ugg outlet online españa El submarino republicano que desapareció misteriosamente en la Guerra Civil y otros desastres navales de la historia
también existe otra versión esgrimida por el historiador Vitali Dotsenko. Este afirma que realmente fue un submarino americano el que hundió al Kursk.