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En 1970, la murga La Soberana ganó el primer premio de la categoría en el carnaval montevideano con un cuplé que hoy sería un escándalo de incorrección política. “El varón y la mujer” se llamaba y comenzaba diciendo: “Se confunde el hombre hoy con la mujer // y nos cuesta creer // espero comprendan el modo mejor // todo va para peor”. Pero La Soberana, de la mano de José Alanís, el Pepe Veneno, no pasó a la historia carnavalera por ese título sino por inaugurar al menos hasta donde llega mi registro un estilo murguero que tomó partido políticamente, que hizo del tablado una forma de militancia.

En la murga del Pepe Veneno a la que la dictadura le prohibió salir en 1975, cuando ya estaban pintados y vestidos para el desfile tuvo su bautismo un joven José Morgade, que con 17 aos se paraba en la fila para que el Pepe lo perfumara, porque un artista debía subir al escenario lo más prolijo posible. En 1976, el joven Morgade dirigió a Momolandia, título que con Alanís preso y escribiendo cuartetas en hojillas de tabaco recogió los restos de La Soberana.

Pero Morgade tampoco pasará a la historia por eso, sino por haber dado vida, en 1980, desde el mismo corazón de su barrio, a La Reina de La Teja. Cuando en la oscuridad de la dictadura asomaban las primeras luces, La Reina emergió como el estandarte de la nueva murga “de izquierda”, lo que después serían “las murgas compaeras”. En 1983, con Bananita González y Tato Martínez de Títeres Girasol como cupleteros, La Reina reventaba los tablados y un ao después, ya en plena apertura democrática, sus actuaciones y las de las otras “murgas compaeras” terminaban con el público de pie, entonando el “se va a acabar.”.

Treinta aos después, el Gato Morgade reconoce que quizás se les fue la mano, y que el embanderamiento posterior echó a mucha gente de los tablados. “A todos nos gusta que nos aplaudan”, dijo hace un tiempo Raúl Castro en este espacio, y durante al menos un par de décadas, muchas murgas abusaron del botón del aplauso fácil de una platea que, cada vez más, se fue quedando solo con los conversos.

En tiempos de otras revoluciones carnavaleras, quien es desde hace aos gerente de DAECPU y ve a las murgas desde abajo habló de aquellos febreros y confirmó que, lifting mediante, un día La Reina va a volver.

Por Gerardo Tagliaferro1)La Reina de la Teja tiene previsto volver al carnaval el ao próximo?

Está previsto sí. Mis hijos tienen ganas de sacarla porque son los 40 aos e hicieron un avance con algunos espectáculos y quedaron entusiasmados. Más allá de que ellos salen en otros conjuntos en este carnaval, para el 2019 pensamos tener la posibilidad de salir. Vamos a ver.

Y. es muy difícil, tengo mucho trabajo, pero vamos a ver.

3)La Reina fue una murga grande, con un protagonismo muy importante a mediados de los 80, en la etapa final de la dictadura, cuando las murgas fueron una herramienta muy importante de denuncia y oposición al régimen. Me da la impresión de que en esos aos fue una referencia ineludible del carnaval uruguayo y como que se fue apagando después, hasta dejar de salir. Lo ves así?

Creo que hubo metas que se fueron cumpliendo y cuando terminaron de cumplirse las metas que yo me había fijado, como que entendí que la murga tenía que tener un parate. El objetivo nuestro fue primero que nada expandir el género, grabar, sembrar por el mundo, recorrerlo. y todo eso lo logramos. Logramos sacar un montón de murgas en otros países, dirigirlas, algunas traerlas a Montevideo, y los aos van pasando. Mis hijos fueron creciendo, algunos de ellos descubrieron otras categorías, y yo creo que hubo un quiebre cuando llegamos a los 25 aos, en el 2004. Ahí seguimos coleteando dos o tres aos más pero, por lo menos desde mi ángulo, ya no tenía las mismas ganas. Por otro lado, carnaval se fue haciendo muy cuesta arriba a nivel económico, por lo menos para nosotros.

4)Es más caro salir hoy en carnaval que lo que era hace 30 aos?

Ah, sin duda. Y los objetivos son distintos, aunque la murga sigue siempre manteniendo su característica de almanaque, de revisión de lo que pasó en el ao, de crítica.

5)Pero hubo muchos cambios en la murga en los últimos 30 aos. Primero, los cambios que la propia Reina introdujo o profundizó, como la incorporación de otros instrumentos, pero le costó a la Reina luego adaptarse a los cambios que siguieron produciéndose?

Por ahí hay una carta del actual presidente de la República, el doctor Tabaré Vázquez. Nosotros quisimos crear la Casa de la Cultura de la Reina y allí fue donde nació la escuela de la Reina de La Teja. Ahí yo recién había traído unas ideas de la Universidad de Fairbanks, de Alaska, sobre lo que significaba el Internet, que aún no estaba en Uruguay, y fue así como pusimos una escuela de computación en nuestra casa en ese momento, conjuntamente con el inglés, el canto y con otras cosas vinculadas al carnaval. Es lo que hoy tenemos acá (en Daecpu): la Escuela de Artes y Oficios del Carnaval Uruguayo. Aquello fue muy chico, muy de barrio, pero de todas maneras egresaron 490 alumnos. Se hizo un proyecto de trabajo gratuito, con merienda incluida, con profesores también gratuitos y de esa nómina de alumnos, de contexto crítico la mayoría, tuvimos la suerte de que ninguno estuvo detenido, procesado, fue una experiencia que yo la soé como muy importante. Si ayudás en valores y les das conocimientos a los jóvenes, ellos pueden tomar por el sendero correcto. La escuela comenzó en el 99, en el 2002 fuimos a Australia, y de haber sacado tantas murgas, en tantos países, sentí que me quedaba muy mal ir a competir con la Catalina o con la Falta, o con los Diablos. Los sentía más como compaeros que como competidores. Mi cabeza iba para otro lado. De la misma manera que en los 70 u 80 mi cabeza fue para un lado ideológico, en los 2000 fue para otro lado. Y cuando no ponés la cabeza tampoco tenés los resultados que esperás. Y eso nos pasó: quedamos afuera de la liguilla, estábamos saliendo a fórceps.

6)Te fue aburriendo la rutina del murguista?

Y, llega un momento que te cansás, como en cualquier otra actividad. Muchos aos, yo a los 16 aos, creo que fui el primer estudiante que salió en una murga, así lo dicen al menos. En mi lomo tenía miles de tablados, evidentemente eso me cansó, ya no tenía la misma energía para plantarme frente a un grupo y dirigir durante horas. Y entonces entendí que me tenía que bajar.

“Después de haber sacado tantas murgas, en tantos países, sentí que me quedaba muy mal ir a competir con la Catalina o con la Falta, o con los Diablos”

7)Musicalmente arrancaste lejos de la murga: con una banda de rock.

Sí, soy de la generación del 67 y eran furor Los Beatles. Me encantaba el rock, había una banda Los Zafiros, que era gente de La Teja y el Cerro y estuve participando con ellos. Tocaba la guitarra y cantaba. También canté folclore hasta que llegó un momento en que un compaero me convidó para salir en una murga y ahí me fui insertando. Ese fue el comienzo, hasta que llegué a La Soberana, que también fue un quiebre cultural.

8)En qué ao te integraste a La Soberana?

En el 70. La Soberana fue una murga diferente, marcó un quiebre. Siempre digo que, por décadas, hay murgas que marcan quiebres. Lo marcó la Reina, la Falta, Contrafarsa, la BCG, la Catalina. Siempre hay quiebres como que marcan otro rumbo.

9)La irrupción de La Soberana fines de los 60, con ese canto tan particular, muy jugado política y hasta ideológicamente, generaba conflictos con otras murgas?

Y bueno, había puntos de vista. Los uruguayos somos muy amantes del factor RC, Resistencia al Cambio (se ríe). Después me pasó en la Reina también. Pepe (Veneno, Washington Alanís, director de La Soberana) tenía una visión diferente a lo que existía hasta ese momento. Entonces era considerado, por determinada parte de la población, como un mensaje no carnavalero.

Tuvimos sí, tuvimos mucho problemas. Y también tuvimos muchas satisfacciones. En algunas cosas el tiempo nos dio la razón, en otras no. Pero el objetivo que se marcó esa murga fue el de una transformación artística también. Yo era muy jovencito y recuerdo que el Pepe nos ponía en fila y nos perfumaba (se ríe). Por una cuestión estética, porque transpirabas mucho, hacías muchos tablados. Como que teníamos que estar siempre muy prolijos, Pepe nos decía que había gente que pagaba una entrada para vernos y teníamos que devolverle eso.

11)Decime dos palabras de Pepe Veneno.

Ah, un maestro. Un avanzado. Para mí fue un gran docente que nos enseó muchísimas cosas.

12)La Soberana se metía en temas muy polémicos en aquel momento y hasta dramáticos. En 1972 elogió, elípticamente, la fuga de los tupamaros de Punta Carretas. Cómo reaccionaba la gente ante esas cosas?
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